jueves, 30 de junio de 2016

Inmersiones en Floreana (Punta Cormorant y Champion)

Al sur de la Isla de Santa Cruz se encuentra Floreana, una isla con una población de solo 100 habitantes repartidos en sus 173 km2. Su costa norte suele ser bastante visitada por buceadores, siendo especialmente frecuentadas las zonas de Punta Cormorant y el islote Champion.



La costa está plagada de leones marinos y es muy frecuente verlos mientras se practica snorkel o se bucea con botella.


De nuevo, el nudibranquio endémico de Galápagos (Tambja mullineri) hizo acto de presencia.



Durante la inmersión pudimos observar otras especies de peces globo distintas de las que suelen verse en los embarcaderos y playas:


Arothron meleagris en su fase amarilla. Esta especie suele ser muy utilizada en acuarios por sus colores llamativos. Tiene dos fenotipos: uno amarillo (el de la fotografía) menos común y otro pardo con numerosos puntos blancos.

Chilomycterus affinis subsp. galapagoensis, poco común en las islas.

Cardúmenes de barracudas (Sphyraena idiastes) aparecían y desaparecían en cuestión de segundos


Desperté la curiosidad de un bonito ejemplar de "vieja copetona" (Bodianus diplotaenia)




Durante la primera inmersión (Punta Cormorant) conseguimos uno de los objetivos del día, ver un pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus darwinii), endémico de Galápagos y de algunas zonas de las costas de Perú y Ecuador.






Este extraño pez "camina" sobre sus aletas y se desplaza dando pequeños saltos y revoloteos sobre la arena. Suele encontrarse a partir de 15 m, aunque ocasionalmente puede subir a profundidades menores.

La suerte estuvo de nuestra parte y pudimos ver fugazmente un tiburón martillo (Sphyrna lewini), permitiéndome cumplir uno de mis sueños de la infancia.



No fue el único tiburón que se dejó ver. En la zona del islote Champion pudimos observar varios tiburones de punta de aleta blanca (Triaendon obesus).




El pez escorpión (Scorpaena plumieri subsp. mystes) con su buen camuflaje y su peligroso veneno es el principal responsable de que vayamos siempre mirando dónde ponemos las manos.




Los ascensos y paradas de seguridad no se hacen nada aburridos, se pueden ver leones marinos, peces loro, cardúmenes variados de peces y paisajes preciosos.


Scarus compressus




viernes, 24 de junio de 2016

Túneles de lava

La naturaleza volcánica de las islas se plasma en su relieve y en sus singularidades geológicas. Una de estas singularidades son los túneles de lava.

Los túneles se formaron por las coladas de lava que avanzaban desde el cráter hacia el mar. La lava se solidificaba al salir dejando espacios en su interior que mantenían bien la temperatura y permitían que la lava se mantuviese líquida. Se creaban así ríos internos de lava líquida que seguía fluyendo hasta llegar al mar. Estas formaciones son más abundantes cuando la roca es basáltica, como es el caso de las Galápagos. Con el paso del tiempo las bóvedas de estos ríos (ya vacías) se derrumbaban y creaban accesos naturales.




Desperdigados por toda la isla de Santa Cruz pueden observarse túneles diversos en cuanto a longitud y forma. En la zona de El Chato se encuentra un túnel bastante corto y fragmentado pero con la característica de ser el único túnel de Santa Cruz con doble bóveda.



Dentro de ellos la luz es tan escasa que las plantas aprovechan la luz de los focos para poder desarrollarse.





sábado, 11 de junio de 2016

El Chato

En la isla de Santa Cruz hay varias reservas de tortugas en las zonas de interior. Son zonas dedicadas a la protección y conservación de la tortuga de la isla de Santa Cruz (Chelonoidis porteri). Una de ellas es El Chato.



Combinan la conservación con el turismo para concienciar a sus visitantes y recaudar fondos que faciliten su labor. Por 3$ puedes pasar el tiempo que quieras paseando entre tortugas en libertad. La zona está protegida por vallas en algunas partes para evitar que las tortugas crucen carreteras o invadan zonas de ganado, pero tienen libertad para desplazarse por el resto de la isla.

En la zona hay varios barrizales en los que las tortugas se refrescan y pasan la mayor parte del día cuando las lluvias escasean.


Muchas de las tortugas se concentran en esa zona no solo por los barrizales, sino por la presencia de pastos y árboles frutales como la guayaba, que parece encantarles.

Guayabas inmaduras

Tortuga comiendo guayaba




Las charcas son aprovechadas también por las aves para saciar su sed. En esta imagen se ve como una pareja de la subespecie de pato gargantilla endémica de las galápagos (Anas bahamensis subsp. galapagensis) se refresca en la charca. Es una imagen 100% endémica de las Galápagos ;)

martes, 7 de junio de 2016

Baltra

El viaje a Baltra desde Puerto Ayora significa atravesar la isla de Santa Cruz en dirección norte. 


Imagen extraída de Google Earth


Durante el viaje en coche se pueden observar paisajes infinitos que van y vienen de la montaña.



Lleva poco más de 40 min llegar hasta el embarcadero del Canal de Itabaca. Desde allí se puede cruzar hasta Baltra por $1 en cualquiera de las barcazas que transitan el canal durante el horario de llegada y salida de viajeros al aeropuerto.


El canal de Itabaca tendrá una longitud de menos de 500 m. La presencia de manglares y las costas someras atraen a muchas aves del litoral, como la garza ceniza (Ardea horodias) que es similar a otras especies de garzas que pueden verse en Europa y América del Norte.


La isla de Baltra ha sido fuertemente impactada por la presencia del hombre. Fue el lugar en el que se instaló una base estratégica de la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, más tarde se instalaría allí la Fuerza Aérea de Ecuador (FAE). Desaparecieron gran parte de las instalaciones militares y se instaló el aeropuerto principal de las Islas Galápagos. Debido a este fuerte impacto, Baltra es uno de los principales objetivos de restauración vegetal del proyecto Galápagos Verde 2050. Una de las acciones que realizan en la isla es la construcción de un pasillo de vegetación que impida el acceso de las iguanas terrestres a las pistas del aeropuerto. 


Las iguanas terrestres están adaptadas a las condiciones áridas de la isla y a la ausencia de fuentes directas de agua dulce. Son una especie endémica de las Islas Galápagos (Conolophus subcristatus). Se alimentan principalmente de opuntias, de las que obtienen el agua.


Durante la presencia de la armada estadounidense, la población de iguanas fue diezmada. Por suerte, el capitán Allan Hancock llevó 72 iguanas a la isla Seymour (en el norte de Baltra) en 1932, lo que permitió reintroducirlas en Baltra con posterioridad. 



Hay otras dos especies de iguanas terrestres en las islas además de la ya citada: Conolophus pallidus que solo se encuentra en la isla de Santa Fé, y Conolophus marthae que solo se distribuye en el norte de Isabela. La Conolophus subcistatus es por lo tanto la especie de iguana terrestre más extendida, con presencia en las islas Fernandina, Isabela, Santa Cruz, Plaza Sur, Baltra y Seymour.


Fuentes:
  • Howell, D. & Oxford, P. (2011) Galápagos Wildlife. Third Edition. Bradt. USA. ISBN: 978 1 84162 360 3
  • www.wikipedia.es/

domingo, 5 de junio de 2016

Inmersiones en Guy Fawkes y Daphne Min

Tras una hora en barco desde el Canal de Itabaca, se consigue llegar a las islas Guy Fawkes. Son dos islas en forma de media luna situadas al noroeste de la isla de Santa Cruz. Desde allí también toma una hora llegar hasta Daphne Minor, nuestro segunda inmersión.


Guy Fawkes
Nada más saltar de la embarcación, tocamos fondo para ir adentrándonos en el azul y terminar la inmersión haciendo un ascenso libre en la columna de agua.

La primera imagen que viene a la vista es la de numerosas estrellas de mar de formas y colores llamativos.

"Chocolate chip star" denominada así por su aspecto de puntitos de chocolate (Nidorellia armata)

Pentaceraster cummingi

Estas estrellas son carnívoras, como la mayoría de estellas de mar, aunque también aprovechan los detritus y restos de animales. Este comportamiento carroñero o detritívoro se observa claramente con la concentración de estrellas en torno a los restos de un león marino.




Por suerte, nuestro guía vio un pequeñísimo y colorido nudibranquio sobre las rocas, un ejemplar de Tambja mullineri, endémico de las Islas Galápagos:




Es fácil encontrar peces de gran tamaño (al menos para el tamaño al que estamos acostumbrados en el Mediterráneo) como el pez loro (Scarus compressus) que puede encontrarse desde el golfo de California hasta las Islas Galápagos



Encontramos también un pez globo camuflado en la arena


También era frecuente ver cardúmenes de Johnrandallia nigrirostris (barberfish)



Vimos varias especies de morenas, como la Murena castaneus o la Murena clepsydra (fotografía inferior)


A lo lejos pudimos ver 4 mantas (Mobula sp.) que pasaron fugazmente. Pude fotografiar a tres de ellas, pero la distancia, la turbidez del agua y la poca luz debida a la profundidad, no colaboraron.


Daphne Minor
Daphne Minor es un peñón perdido en mitad del océano con unos fondos someros de unos 8-15 m en la parte más cercana a la roca. La inmersión comenzaba bajando por la pared de roca hasta alcanzar un fondo de unos 8-9 m y seguir bordeándola hasta donde diese el aire de las botellas.

Nada más bajar, nos vimos inmersos en un cardumen enorme de pequeños pececillos que nublaban el sol.





En el borde de la pared de roca pudimos ver un tiburón de punta de aleta blanca descansando sobre la arena (Triaenodon obesus). Más tarde encontraríamos otro nadando sobre nosotros.



En nuestro camino encontramos frecuentes cardúmenes de peces cirujanos de cola amarilla  que andaban picoteando las rocas en busca de alimento (Prionurus laticlavius) En la fotografía se me coló un precioso ejemplar de pez ángel (Holocanthus passer) (el más azulado).



La suerte continuó de nuestro lado y pudimos encontrar una tortuga verde del pacífico (Chelonia mydas agassisi) que acudió a la estación de limpieza. Se denomina estación de limpieza a los lugares en los que los animales pelágicos de gran tamaño acuden a ser desparasitados por los peces. En esos lugares es fácil encontrarlos casi parados en el inmenso azul.




Un curioso león marino se acercó para investigar a nuestro grupo. Pude grabar un vídeo que no tiene desperdicio.


Un pez aguja (Fistularia commersonii) también se acercó a curiosear antes de desaparecer en cuestión de segundos.


Encontramos también un ejemplar bastante bonito de Taeniura meyeri






Nos despedimos de Daphne Minor haciendo un ascenso libre entre cardúmenes de peces que nublaban el sol haciendo la noche debajo del agua.