martes, 23 de agosto de 2016

Inmersión en North Seymour (Mosquera) y Gordon Rocks


Al norte de Baltra se sitúa una isla deshabitada llamada Seymour Norte. Es una isla de pequeña extensión pero de gran importancia por el refugio que constituyó para la iguana terrestre (Conolophus subcristatus). Tras la ocupación de Baltra por parte del ejercito estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, la iguana terrestre  había desaparecido de la isla y para su reintroducción se trajeron ejemplares de iguana de una pequeña población residente en Seymour Norte. Gracias a esto, hoy en día es bastante frecuente encontrar a las iguanas paseando por casi cualquier parte de Baltra.


Entre Seymour Norte y Baltra hay un pequeño islote llamado Mosquera, un lugar muy valorado por los buceadores por su gran biodiversidad y por la presencia de escuelas de tiburones martillo que buscan las fuertes corrientes de estas aguas para cazar y descansar.

La inmersión comienza desde barco (como es habitual en todas las islas) en la parte sur de Mosquera, y se va avanzando a favor de corriente hacia el noreste.

Nada más tocar fondo (cerca de 14 m en las inmediaciones al islote) la roca volcánica va dejando paso a la fina arena blanca que abandona los arrecifes.



Entre estas rocas volvimos a encontrar a nuestro amigo el nudibranquio (Tambja mullineri)




Este pez mariposa de tres bandas (Chaetodon humeralis) se da un paseo por el fondo arenoso buscando algo que llevarse a la boca.



Las anguilas de jardín de galápagos (Heteroconger klausewitzi) aprovechan estos fondos arenosos para cavar sus túneles con la cola desde los que se alimentan del zooplancton. Forman verdaderos jardines submarinos a los que se debe su nombre común y, cuando detectan algún peligro, se esconden todos de forma simultánea

Frecuentemente grandes escuelas de Paranthias colonus pasaban frente a nosotros



Este pez corneta pintada (Fistularia commersonii) deambulaba errante entre los jardines de arena.



Tuvimos también la suerte de ver esta anguila "tieso tigre" (Myrichthys tigrinus)



Estos jardines arenosos son una zona perfecta para que las rayas y tiburones busquen presas camufladas en la arena.



La raya águila (Aetobatus narinari) escudriña el fondo intentando detectar presas enterradas en la arena. En su hocico tiene numerosos órganos sensoriales llamados ampollas de Lorenzini que detectan cambios eléctricos en el medio. Gracias a estas ampollas pueden detectar pequeñas contracciones musculares o incluso contracciones cardíacas de sus presas bajo tierra.


Los tiburones martillo (Sphyrna lewini) aprovechan también estas zonas para cazar



Los tiburones de punta de aleta negra (Carcharhinus limbatus) también deambulan por estos fondos buscando alguna presa.



Terminamos la inmersión entre tiburones haciendo un ascenso sin referencia desde un fondo de 20m

Rumbo a Gordon Rocks!


Las rocas Gordon son dos rocas que forman una especie de embudo donde el oleaje y las corrientes vienen de todas las direcciones. Esto hace que sea un lugar de buceo bastante complejo y que se exija cierta experiencia para bucear allí. No hay riesgo sin recompensa, y es que las rocas Gordon son uno de los mejores sitios de buceo de las Islas Galápagos. Muchos grandes peces rondan estas rocas, entre ellos, numerosos tiburones que aprovechan las corrientes para mantenerse en movimiento sin realizar esfuerzos.

Durante la inmersión se desciende cerca de la pared de roca hasta la profundidad tope (22 m) y se avanza hacia el azul en busca de la fauna.


Es frecuente ver grandes escuelas de peces que se mueven sincrónicamente siguiendo y abandonando las corrientes, como es el caso de estos "ángeles reales" (Holocanthus passer).


No pasó mucho tiempo hasta que pudimos ver el primer buque insignia del mar: el pez luna (Mola mola)



La zona sirve también como estación de limpieza para tortugas marinas. Esta tortuga verde del pacífico (Chelonia mydas) intentaba aprovecharse de los bancos de peces para limpiar su caparazón.


La zona estaba repleta de tiburones martillo (siento la calidad de las fotos, la profundidad sumada a la carencia de flash no ayudaban mucho).





Algunos pasaban incluso cerca del grupo de buceadores



Durante el ascenso que puso fin a nuestra inmersión pudimos observar un ejemplar enorme de black jack (Caranx lugubris)